El 7 de mayo de 1824, Ludwig van Beethoven estrenó en Viena su Novena Sinfonía. Doscientos años después, esta obra sigue siendo la afirmación musical definitiva de la libertad y la hermandad entre culturas. Ninguna otra composición, según los expertos, ofrece este mensaje de manera tan profunda y a la vez tan comprensible para todos.

Y para conmemorar este aniversario, los Alfombristas de Torrelaguna elaboraron el pasado sábado una de sus brillantes obras efímeras de sal teñida y café, entre otros elementos, dedicada al extraordinario músico alemán y a su Novena Sinfonía, adoptada en 1985 como el Himno de Europa.

 

Alfombra Novena Sinfonía